Diseñar para todos: diseño inclusivo universal y packaging inclusivo

Diseño inclusivo, diseño para todos, diseño universal, son conceptos que cada día aparecen con más frecuencia e importancia en las diferentes escuelas de diseño. Su utilidad está siendo más importante con el paso del tiempo, ya que hay más conciencia a la hora de tener en cuenta a las personas con discapacidad y facilitar su accesibilidad. Se pretende que sean más accesibles o tengan la capacidad de poder llegar y ser usados por más personas

Diseño Inclusivo vs diseño universal

Diseño inclusivo y diseño universal son dos conceptos iguales que viene a reflejar lo mismo. Ambos se refieren a la posibilidad de que un diseño pueda llegar a toda la población, o un número muy alto de ella, sin importar su sexo, habilidad, capacidad o raza. Su objetivo al final es poder facilitar la accesibilidad de los usuarios.

El diseño inclusivo consiste en ayudar a escalar un producto o servicio haciendo que la solución sea útil para muchas más personas, incluidas comunidades con alguna discapacidad. No se trata de hacer diseños específicos, sino de crear diseños donde quepa más gente para su uso y disfrute.

Las características de un diseño inclusivo son:

  • Que tenga un uso justo, útil y vendible a personas con capacidades diferentes.
  • Que tenga un uso flexible y adaptable a preferencias y habilidades de cada persona.
  • Que tenga un diseño simple y uso intuitivo, teniendo facilidad de entendimiento.
  • Que la información sea muy sencilla y perceptible por el usuario.
  • Que la utilización sea eficiente y cómoda con muy poca fatiga a la hora de su utilización.

Packaging inclusivo

El packaging inclusivo pretende hacer accesible un producto a cualquier persona. La principal acción a la hora de crear un nuevo packaging es mejorar su experiencia de uso. Envases atractivos, de fácil consumo, pero en los cuales cada vez se hace más hincapié en que también sean accesibles.

Cuando se comienza el proceso de diseño de un producto, y se desarrollan nuevos diseños de packaging, para que puedan ser lo más inclusivo posible, se deben tener en cuenta una serie de factores:

  • El envase se debe adaptar a las necesidades del consumidor.
  • Diversidad de usuarios con diferentes capacidades, tanto físicas y cognitivas como sensoriales y culturales.
  • Tener presente que las capacidades de los usuarios cambian con el tiempo.

A la hora de crear un packaging específico se deben tener en cuenta los tipos de población. Por ejemplo, para tercera edad se requieren envases adaptados, que tengan fácil apertura, lectura y transporte. En caso de que sea población con algún tipo de discapacidad, el braille en el etiquetado o los envases ergonómico y sensoriales son características que también se deben tener en cuenta.

Une técnica de ventas: el modelo AIDA

 

Para poder vender un producto o servicio, es importante conocer la psicología del cliente, es importante saber cómo hablar con él y las necesidades que plantea. Todo esto para optimizar la compra.

¿En qué consiste el modelo AIDA?
El método AIDA es una técnica clásica utilizada en marketing y ventas. Fue fundada por Elías St. Elmo Lewis en 1898. Este método describe las diferentes frases que un cliente sigue en el proceso de decisión de compra.

AIDA es lo que se llama un acrónimo:
– A: Advertencia
– I: Interés
– D: Deseo
– A: Acción

Según esta técnica, si queremos que el cliente llegue hasta el acto de compra, debemos guiarlo a través de estos cuatro pasos.

El propósito de esta técnica es obviamente poder concluir el acto de compra. Sin embargo, es importante hacer los pasos con suficiente antelación. Tienes que ser capaz de captar la atención del cliente para conseguir que alguien se interese por el producto o servicio. Luego, hágale sentir un deseo por este producto para que pase a la acción y finalmente, al proceso de compra.

Los pasos del modelo AIDA

El modelo AIDA

ADVERTENCIA
Este es el primer paso en el proceso de venta, es esencial no dejar este paso a la ligera. Si el cliente está satisfecho, puede continuar el proceso.
Para atraer la atención, se debe utilizar un elemento relevante relacionado con el producto o servicio.

INTERÉS
Segundo paso en el proceso. El cliente ha sido atraído por el producto, ahora es importante conseguir el interés de nuestro cliente en nuestro producto o servicio. Aquí es donde un representante de ventas puede desplegar su CAP de venta: características, ventajas, pruebas.
Por ejemplo: para un par de zapatos deportivos, el representante de ventas podrá destacar su calidad, comodidad, el material utilizado para fabricar el zapato, para qué tipo de terreno está adaptado, el precio, etc…
DESEO
Una vez que se ha despertado el interés del cliente, ahora es necesario estimular su deseo de comprar. El representante de ventas debe saber en este preciso momento lo que el producto satisface para su cliente, si el producto responde bien al problema de un cliente. Gracias a los CAP de venta, el cliente conoce en ese momento todas las ventajas que puede obtener del producto.
ACTION
Si se han seguido todos los pasos anteriores: captar la atención, despertar el interés y provocar el deseo, el cliente normalmente está listo para comprar el producto o servicio. Este es el momento de obtener la acción de compra y cerrar la venta deseada.

El modelo AIDA en una estrategia de marketing digital

Ya sea en un entorno tradicional o digital, el cliente debe pasar por los cuatro pasos del modelo AIDA para que sea una acción de venta. A diferencia del marketing tradicional, el marketing digital puede medir todas las herramientas y otras implementaciones realizadas en la estrategia de marketing.
Por lo tanto, al escribir una publicación, es necesario, por ejemplo, respetar los siguientes pasos: captar la atención haciendo una pregunta para que el lector sea desafiado, despertar el interés con hechos o información, provocar el deseo jugando con lo que necesita: darle una solución a su problema. Finalmente, que el usuario se enfrente a la acción: ir a la página web de la marca y que el usuario realice el acto de compra.

En conclusión, podemos decir que el cliente pasa por diferentes etapas para llegar al proceso de compra. Es importante que cada paso sea respetado en marketing, ventas tradicionales y marketing digital para optimizar las ventas. También es importante que los profesionales sepan analizar cada paso para guiar a sus clientes. Es evidente que este paso no siempre funciona, pero sigue siendo una herramienta de ayuda a la venta que no debe ignorarse.

Microinfluencers: Por qué trabajar con ellos y cómo elegirlos

 

Usar la imagen de influencers y celebrities para promocionar un producto o servicio  través de las redes sociales es una estrategia muy utilizada por las marcas. Sin embargo, ya se empieza a entender que más que la cantidad de seguidores que tenga un influencer, lo que importa es la calidad de los mismos. Como dice el refrán: “Menos es más”. Por eso, los microinfluencers comienzan a ser cada vez más buscados. Hoy os contamos por qué trabajar con los microinfluencers y cómo elegirlos.

Lo primero que debemos saber es que los microinfluencers son pequeños líderes de
opinión, expertos en un tema concreto. A diferencia de los grandes influencers o
celebrities, tienen una comunidad con menos seguidores –normalmente entre 1.000 y 50.000-, pero con mucho más engagement.

Evidentemente elegir unos u otros dependerá del objetivo, el presupuesto y el tipo de
producto o servicio que se quiera lanzar o promocionar. Sin embargo, las campañas
con microinfluencers son bastante efectivas para aquellas marcas que desean
enfocarse en un sector específico.

¿Por qué trabajar con los microinfluencers?

Una de las ventajas es que se necesita poca inversión. Cuantos más seguidores tenga un influencer, más dinero cuesta contratarle. Y viceversa.
Por otra parte, los microinfluencers son naturales y auténticos y tienen mucha credibilidad entre sus seguidores. Además, suelen tener una comunidad sólida y muy activa. En consecuencia, el ratio de engagement es mayor.
Hay que tener en cuenta también que los millenials toman decisiones a tiempo real y se basan en las recomendaciones de los influencers que siguen. Eso supone una ventaja para las marcas si son capaces de crear alianzas con las personas correctas.
¿Cómo elegir los microinfluencers?
Ahora, para saber a cuál o cuáles elegir se recomiendan varias cosas:

  1. Lo primero: tener muy claro cuál es el público objetivo. Como hemos dicho antes, los microinfluencers son expertos en un tema específico y, por tanto, saber segmentar la campaña correctamente es indispensable.
  2.  Analizar quiénes tienen más afinidad con la marca. Es importante que empaticen con la personalidad y los valores del producto o servicio para que la campaña sea coherente y creíble.
  3.  Informarse sobre qué otros trabajos han hecho y con qué marcas. Esto servirá para inspirarse y, más aún, para saber cómo diferenciarse de posibles competidores.
  4. Elegir una persona que trabaje de forma profesional y en la que se pueda confiar.

Los microinfluencers son los que mejor conocen su audiencia y, lógicamente, quienes saben cómo hacer llegar de la mejor forma el mensaje. Por tanto, son ellos quienes deben encargarse de formular el mensaje.

 

Las ventajas de los chatbots

Quién iba a pensar hace unos años que se iban a poder tener conversaciones co programas informáticos. Sí, conversaciones. Ahora los chatbots –así es como se llaman estos asistentes conversacionales- no sólo realizan las acciones que les pedimos -sea por voz o texto-, sino que gracias a la inteligencia artificial aprenden a reconocer nuestros hábitos y nos ofrecen productos y servicios de forma personalizada. Las ventajas de los chatbots son muchas. Comentamos algunas a continuación:

La primera es que son muy eficientes. Esto permite que los usuarios consigan lo que quieren con mucho menos esfuerzo, y más rápido. Gracias a los chatbots es posible consultar los horarios de un restaurante, conocer los itinerarios de una aerolínea, obtener información de ofertas, recibir noticias de última hora sobre temas específicos, recibir alertas para regar las plantas y un sinfín de cosas más, ¡a sólo un clic!

Por otra parte, son accesibles. La interfaz es más cómoda, intuitiva y se asemeja a la forma con la que nos comunicamos continuamente. Además, están disponibles las 24 horas de todos los días del año.

Otra de las ventajas es que están previamente programados y dan las respuestas con precisión. Si la programación está bien hecha, los usuarios van a obtener las respuestas que necesitan.

Como hemos dicho antes, gracias a la inteligencia artificial aprenden a reconocer nuestros hábitos y nos ofrecen productos y servicios de forma personalizada. Los chatbots acumulan datos e información y van ajustando cada vez más sus interacciones con cada usuario, gracias a la constante monitorización de las conversaciones.

Está claro que no es una tecnología perfecta y tiene, por tanto, desventajas y riesgos.
Entre ellos, la poca flexibilidad, la falta de empatía y la pérdida de puestos de trabajo.
Sin embargo, bien utilizados, los chatbots pueden resultar una experiencia realmente
positiva para los consumidores, y las marcas.