La publicidad al servicio del ciudadano

La publicidad al servicio del ciudadano, Símbolo Ingenio Creativo, blog, publicidad y función social.Publicidad, una profesión que suscita diversidad de opiniones. Hay quien la considera arte, otros simplemente una herramienta para vender más. Posiblemente ambos lleven razón, pero, ¿toda la publicidad es arte?, ¿y toda la publicidad es efectiva? Seguramente no. No obstante, hay una tercera función o característica que se suele obviar y que confluye con el arte y la efectividad, pero que no es inherente al propio ejercicio de la publicidad: la función social. No se trata por tanto de una característica necesaria, pero sí la podemos encontrar en numerosas campañas.

La importancia de estas campañas de concienciación ciudadana ha hecho de la publicidad un resorte muy válido para poner de manifiesto problemas de carácter social y abrir un debate en torno a ellos. Aquí no se busca un beneficio económico, sino comunitario. Veamos algunos ejemplos:

  • Campañas de la Dirección General de Tráfico (DGT):

En el año 1984 pudimos ver una campaña bien curiosa en la que un joven Stevie Wonder cantaba desde el asiento de atrás de un descapotable: “No conduzcas bebido”.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=_7HdU1CSel8[/youtube]

 

“Viaje sin retorno”: 11 años después, en 1995, se trató de aprovechar el éxito de la película Indiana Jones para crear un spot diferente. Harrison Ford nos aconsejaba llevar mucho cuidado en la vida real tras una escena de acción en la que conducía un camión mientras huía de los malos. Al final se lanzaba el siguiente slogan: “Conducir peligrosamente solo debe pasar en las películas”.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=QVZCLyD4uW0[/youtube]

 

Nos vamos hasta 1998 para llegar a un clásico, un slogan que fue todo un acierto y tuvo gran repercusión: “Vive”, mientras se hacía el gesto de la uve con los dedos índice y corazón.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=TLWD_fQtnWc[/youtube]

 

  • Campañas contra la violencia de género:

Hay campañas sutiles en las que se tratan diferentes efectos y consecuencias del maltrato. Uno de ellos es el miedo, y este spot de 2009 lo enmarca a la perfección.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=yXPaUo__3JA[/youtube]

 

Pero también podemos encontrar campañas muy explícitas y duras, como esta del año 2011 de nombre “Piel” en la que se muestra la cruda dureza del maltrato.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=FSmkwm8L9bA[/youtube]

 

Campañas privadas de interés ciudadano

También hay otro tipo de campañas de carácter privado que parten del interés de obtener un rendimiento económico y promocional, pero no obstante también pueden suponer algún tipo de beneficio para el ciudadano. Un ejemplo es la promoción que hace poco tiempo hizo una conocida empresa de cines, en la que se podía ir a ver una película al precio de 3 euros. Se trataba por tanto de una gran reducción en el precio del producto, que suponía un beneficio económico y cultural para los ciudadanos. El éxito de esta campaña fue demoledora. La gente acudió en masa al cine, rompiendo el mito de que no consumimos cultura. Además la empresa multiplicó por cinco sus beneficios durante los días en que la oferta estuvo en vigor.

 

Y vosotros ¿qué opináis? ¿Juega la publicidad un importante papel en la concienciación ciudadana? ¿O tan solo se preocupa de obtener mayores beneficios?

Publicidad vintage: reflejo de la sociedad sexista de la época

La publicidad, paralela a sus fines comerciales, siempre ha actuado como espejo de la sociedad. Probablemente como técnica de marketing, ha llevado el realismo hasta el extremo y hemos podido ver un poquito de cada uno de nosotros en esos carteles, tan cuidádamente confeccionados.

Una publicidad que encontró su clímax en los dorados sixties. Con EEUU como telón de fondo, la sociedad se encontraba inmersa en pleno auge capitalista, un momento en el que el mundo consumista causaba furor, y gran culpa de ello la tenían las agencias de publicidad colindantes a la Madison Avenue.

Una novedosa forma de comunicar que retrataba los comportamientos sociales más generalizados del momento. Una sociedad que respondía a los estereotipados cánones sexistas de la época, en la que la mujer quedaba relegada a un segundo plano, en cada una de sus facetas, salvo en lo concerniente al hogar, donde ocupaba un aventajado primer puesto.

No obstante, la publicidad, además de su función como espejo social, también actúa como vehículo inductor, implícitamente cumple una función social. Muestra, educa y crea modos de comportamientos que poco a poco son adquiridos por la sociedad, la cual le otorga una credibilidad absoluta. Sin refutaciones. Sin analizar la intención de ese spot, sin tener en cuenta su finalidad comercial y económica, que lo único que pretende es seducirnos con sus oníricas promesas que nos garantizan sensaciones plenas, a cambio de dedicarles nuestro tiempo, dinero y sentido de la lógica.

A menudo estos carteles nos despiertan una cierta nostalgia. Bien puede deberse al factor recuerdo de un tiempo pasado, o por la estética de su diseño, pero cuando observamos fríamente el argumento de la obra y desciframos la carga sexista que la envuelve, la añoranza se convierte en furia. En estas piezas publicitarias la mujer pasa de ser sujeto a objeto, en un abrir y cerrar de ojos. Retratos que, como reclamo, se sirven en sus primeros planos de féminas, a menudo desenvueltas en situaciones hogareñas, perfectas guardianas del hogar, y en los que se representa el peso que desempeñaba el núcleo familiar en la sociedad del momento.

Por su puesto todavía quedaba muy lejos la tan revolucionaria década de los ’80, en la que la mujer da un paso adelante, en la carrera por la igualdad de género. La etapa de apertura económica, social y cultural que vivió la sociedad del momento, permitió ese avance, la punta del iceberg, que todavía hoy continúa descubriéndose. Una transición de la que también se ha hecho eco la publicidad. Si bien, ahora las agencias de publicidad se la juegan si sucumben a este tipo de publicidad, tan llamativa a la par que denigrante. Y es que la presencia de entes como Autocontrol y otros organismos que velan por los límites de la publicidad son los principales agentes responsables de que ésta siga su cauce ético y comprometido con los derechos fundamentales de las personas. Algunos como Dolce & Gabbana, pese a que conocen bien las reglas del juego, todavía hoy recurren a campañas frívolas y denigrantes en las que se exhibe a las mujeres como meros objetos, en situaciones de peligrosa inferioridad. Algo que le lleva a la inmediata censura, pero con los bolsillos bien llenos.

Es importante crear una conciencia social entorno a la publicidad. Un canal de comunicación que alcanza límites tan infinitos no puede ser utilizado de manera tan ligera e intrascendente. Es aquí donde entran en juego la responsabilidad y el compromiso de las agencias de publicidad, las cuales tienen que valorar la importancia de realizar campañas que respeten los valores que imperan en nuestra sociedad.

A continuación, os mostramos una sucesión de míticos carteles que conformaban el imaginario de la publicidad vintage de época.

Publicidad vintage sexista Símbolo Ingenio Creativo 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12