Señalética en diseño gráfico: señalética e identidad corporativa

La señalética es una técnica de comunicación. Es el conjunto de diversas señales o señalizaciones que tienen en común diversas características, tales como el color, tipografías o formas. Su función es muy clara, y es ayudar a un individuo o grupo de personas mediante instrucciones sobre cómo deben funcionar o interactuar en un determinado espacio físico. También identifica a un usuario el acceso a servicios o productos.

Es importante saber y diferenciar que no es lo mismo señalética que señalización, ya que en esta última se debe tener en cuenta que el código que se utilice debe estar normalizado y homologado.

Cómo se usa la señalética en diseño gráfico

La señalética ayuda a crear la imagen del entorno, refuerza la imagen pública. Por eso se vincula, y es importante que exista, una relación directa entre la señalética y el diseño gráfico. Como tal, la señalética, debe estar dotada de eficiencia y estética. El diseñador debe ofrecer unos iconos estéticos, informativos y sencillos para poder tener un buen uso.

(Foto: deltaterra.com.ar)

Los diseñadores de señalética deben tener en cuenta los siguientes factores:

  • Tipografía: Letra sencilla, textos cortos, directos y con fácil interpretación con una mirada rápida.
  • Colores: Se deben entender con facilidad. Con contraste para destacar el mensaje y el símbolo que se quiera acentuar. Hay que tener cuidado con el uso de colores llamativos ya que pueden ser contraproducentes, convirtiéndose en un problema más que en una ayuda.
  • Formas: Elegir la más adecuada para lo que se quiera informar o indicar, ya que algunas ya tienen información propia.
  • Ubicación: Importante para tener en cuenta si se quieres acentuar su mensaje o que sea algo sutil.

Señalética e identidad corporativa

Como ya hemos indicado, la señalética es un sistema de comunicación visual. En cuanto a la señalética corporativa, estos símbolos o signos, siguen en cuanto al diseño, una identidad corporativa, con estilos, colores e incluso logotipos propios de la empresa.

Esta señalética puede ser muy variada, dependiendo de las diferentes funciones que deseamos que cumplan. Existen diferentes tipos:

  • Identificativa: Ayudan al usuario a identificar y ubicar zonas concretas en un espacio. Por ejemplos los servicios públicos de un restaurante o la salida de emergencia en un gimnasio.
  • Orientativa: Ayuda a que el público pueda situarse dentro de un mapa o plano. De uso muy útil en aeropuertos u hospitales.
  • De dirección: Son principalmente flechas, que pueden tener formas y colores variados acordes al lugar o empresa donde se sitúen.
  • Informacional: Informan al publico sobre su entorno. Tienen concordancia con las orientativas, ya que su función y ubicación son muy similares.
  • Regulativas: Indican al usuario zonas prohibidas o restringidas. Almacenes, lugares solo para empleados u oficinas sin atención al público son los lugares más utilizados.
  • Decorativa: Su uso es exclusivamente decorativo, pero ayudan a personas a ubicarse, como por ejemplo en un restaurante a la hora de colocar a los invitados en una boda.

La señalética publicitaria se utiliza para delimitar espacios de interés, indicar donde se encuentran ciertos productos y para llamar la atención en promociones. Este tipo de señalética suele ser muy cambiante y suele estar presente en espacios cortos de tiempo, ya que se rige por el producto y su movimiento de temporada.

(Foto: deltaterra.com.ar)

Señalética de accesibilidad universal

Una de las necesidades más importantes es que la accesibilidad de la señalética esté presente y se adapte a personas invidentes o con movilidad reducida. Su ubicación y características deben ser muy específicas y deben cumplir una serie de requisitos.

  • El mensaje debe ser claro, legible, con tipografía sencilla, escrito en diferentes idiomas e inclusivo.
  • Las flechas y pictogramas deben ser consistentes, con proporciones claras y armonía.
  • Los contrastes de color deben ser muy claros, ya que es fundamental para personas con visión reducida.
  • El Braille debe tener un tamaño considerable y con altorrelieve para poder ser leído sin dificultad. Debe estar colocado a una altura accesible para individuos de cualquier edad.
  • Por último, es importante añadir señalización podotáctil, advirtiendo de peligros y obstáculos en el camino.

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