Influencia del futurismo en el diseño gráfico

El futurismo fue un movimiento literario y artístico surgido en Italia a principios del siglo XX. El poeta Emilio Filippo Tommaso Marinetti escribió el “Manifiesto del futurismo”, que después sería publicado por el parisino Figaro, el 20 de febrero de 1909.

El futurismo pretendía romper con el pasado y la tradición. Avanzar hacia un arte definido por los elementos de la vida moderna de aquel entonces: la velocidad, la guerra, la revolución y las máquinas.

Giovani Papini: Primer divulgador del futurismo.

La confrontación del futurismo con las corrientes clásicas del arte dio lugar, entre muchos otros sucesos, a la aparición de la revista Lacerba, dirigida por Giovanni Papini.

La revista Lacerba

Papini usó su revista para incluir la tipografía en esta disputa artística, defendiendo el bando futurista. Este artista empezó a innovar en el campo de la tipografía, publicando ejemplares de su revista en los que se podía contemplar una composición dinámica. Acentuaba los diferentes párrafos, repartiendo elementos como números, letras, palabras y frases completas en un espacio sometido a una gran elasticidad. Sus obras destacaban por estar cargadas de emotividad y gran dinamismo.

Ardengo Soficci: Otra corriente innovadora.

Otro artista innovador del movimiento futurista en el campo de la tipografía italiana fue Ardengo Soffici. Empleaba las letras como organismos vivos e individuales. Destacó por la creación de pequeñas figuras hechas con frases, jugando con la colocación diagonal de las mismas, los tamaños y su composición.

Ardengo Soffici

El lenguaje crea las cosas y la cultura es un sistema de signos que mantiene las estructuras sociales. Por eso, este movimiento, el futurismo, combatía el lenguaje convencional y lo confrontaba por ser el escudo cómplice de la jerarquía social bajo sus distintas formas (oral, escrito, plástico, gráfico…). Quería convencer a la gente de la naturaleza arbitraria de los signos y, de esta manera, liberarles del orden social establecido. Así, este movimiento se propuso transformar el mundo.

Esta revolución tipográfica no fue un hecho aislado, sino que fue acompañado por una nueva conciencia política y social y, en consecuencia, por la formación de nuevos principios culturales. De esta forma, podemos esclarecer sin lugar a dudas que el futurismo conformó un movimiento de tipografía activista.

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